Accidente cerebrovascular

Accidente Cerebrovascular (ACV) y rehabilitación familiar

Por • 09/08/2017 • Ante la discapacidadComentarios449

El Accidente Cerebrovascular (ACV) es la principal causa de discapacidad física y cognitiva en adultos, a nivel mundial.

El ACV, también llamado “ataque cerebral”, sucede cuando el flujo de sangre a una parte del cerebro se detiene y éste no puede recibir nutrientes y oxígeno, lo que causa daño permanente.

Según el artículo El accidente cerebrovascular desde la mirada del rehabilitador (2010), del 15% al 30% de la población que sufre ACV “resulta con un deterioro funcional severo a largo plazo, lo que implica un alto grado de dependencia de terceros”.

De acuerdo con la Clasificación Internacional del Funcionamiento, Discapacidad y Salud (CIF), hay tres niveles de daño que una enfermedad, en este caso el ACV, puede producir en el afectado.

Los tres niveles son: Déficit, Limitación de la Actividad y Restricción de la Participación.

Para determinar en qué nivel está una persona, existen escalas de valor funcional que “permiten hacer un seguimiento fiable de la evolución del cuadro clínico y determinar en cada momento el objetivo terapéutico prioritario y así poder escoger la estrategia de tratamiento más adecuada”.

La rehabilitación es primordial

El objetivo de la rehabilitación es fomentar que la PcD alcance un nivel funcional óptimo, en términos físicos, mentales y sociales, por medio de herramientas y medidas que compensen las pérdidas o limitaciones que ha tenido.

Para esto, el apoyo de la familia, los amigos y los allegados es imprescindible. Las relaciones deben ser tanto o más estrechas que antes del ACV.

El artículo en el que se basa esta nota menciona cinco importantes funciones de la rehabilitación en individuos que han tenido un ACV:

  1. Prevenir y tratar complicaciones intercurrentes.
  2. Entrenar al paciente para que logre la máxima independencia funcional.
  3. Lograr la adaptación psicosocial del paciente y su familia.
  4. Reintegrarlo en la comunidad (con actividades del hogar, familiares, recreativas y vocacionales).
  5. Mejorar la calidad de vida.

Vemos que la rehabilitación incluye al grupo familiar del afectado directo, y que no se concentra en aspectos médicos sino que tiene un enfoque interdisciplinario.

La rehabilitación debe ser planeada según el grado de daño del paciente, y tener objetivos realistas. Sin duda, la familia influirá en una mejor evolución de la persona que ha sufrido un accidente cerebrovascular.

 

 

Fuente: Moyano V. Álvaro (2010). El accidente cerebrovascular desde la mirada del rehabilitador. En Revista Hospital Clínico Universidad de Chile, Chile. Recuperado el 9 de agosto de 2017 de https://www.redclinica.cl/Portals/0/Users/014/14/14/Publicaciones/Revista/accidente_cerebrovascular_desde_mirada_rehabilitador.pdf
 

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