Fantasma doloroso

Por • 28/12/2018 • Cuéntanos tu historia, Textos chuecosComentarios58

Fantasma doloroso

Autoría: Marialú Castro

 

Fueron ocho perfectos meses sin malestar alguno, en los que tuve mucha energía, demasiadas cosas en mente, donde hubo metas cumplidas, donde las ganas de conocer y comerme el mundo eran tangibles… Ahora no, aquí estoy tratando de dar un escape a la frustración, dándole un poco de sentido al insomnio que aparece sin invitación, ése que no se va ni contando borregos, ni leyendo, ni respirando fuerte, ni con la música relajante, ni con los mantras, ni bebiendo tés, ese que quisiera que me dieran un golpe narcótico o una de esas pastillas que me ayuden a conciliar el sueño pero que tengo miedo tomar porque no debo darle más medicamentos a mi cuerpo. Pero sé que en el minuto menos pensado el sueño me atrapa de nuevo para luego despertar porque siento que me hormiguean los brazos o mis piernas o porque el dolor está.
Es horrible la sensación de sentirme cansada y madreada todo el tiempo y me desespero, aunque sé que no debo porque el estrés me produce dolor, pero carajo no debería sentirme así, estoy en incapacidad, mi actividad física es prácticamente nula, pero pareciera que una manada de animales hubiera pasado sobre mí. Tampoco es agradable sentir fuertes descargas en mis piernas, o esos lapsus de dolor insoportable, quemante, indescriptiblemente fastidioso. Perdón, pero necesitaba desahogarme y dejar de escuchar la pendeja frase de “échale ganas” que no debería existir, créanme no quiero dejarme vencer, no quiero pasar el resto de mi vida postrada en una cama, sintiéndome como un mueble y con la mente llena de cosas por hacer, no depende de mí, hay un fantasma pesado que me invade y a la vez me llena de miedo, uno que ni siquiera puedo nombrarle porque aunque ya tres doctores me lo presentaron como presunto culpable, falta aquel que le dé el nombre oficial y la correcta dosis para no hacerlo más fuerte.
Estúpido fantasma que me tienes así, temo que tenemos que hacer las pases y llegar a un acuerdo, sólo quiero que encuentren la dosis correcta, la dosis que me permita regresar a mi vida que extraño, porque estoy segura que esos ocho perfectos meses no serán sólo un bonito recuerdo…

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