Amor sobre ruedas

¿Pueden enamorarse las personas con discapacidad?

Por • 24/10/2017 • Apoyo psicológicoComentarios1289

El amor, ese sentimiento que no se puede definir

El amor, desde siempre, es un tema que plantea muchas interrogantes. ¿Qué hace que te enamores de una persona? Se cree que el amor entra por los ojos, o por los oídos. Es decir, nos enamoramos de lo que es atractivo a nuestros sentidos. Pero, ¿pueden enamorarse las personas con discapacidad?

Amar, es lo más natural en el mundo. Y el amor romántico por otra persona es una necesidad emocional que necesita ser satisfecha. Sin embargo, para una persona que está físicamente discapacitada, pensar en el amor le produce ansiedad, temor y dolor. Se pregunta si podrá encontrar a esa persona que le ame real y honestamente, sin tratarla con compasión.

Una persona con discapacidad, hombre o como mujer, crece con muchas dudas sobre su sexualidad. Falta de reconocimiento de sí mismo como ser sexual.

La historia de Daniela

Daniela es una mujer que nació con una disfunción de los huesos, caracterizado por un crecimiento atrofiado y fragilidad ósea. Había padecido más de veinte fracturas y consecuentes operaciones. Pasó la quinta de su vida en cama y con yeso en el pecho. Los tratamientos médicos le habían dejado su terrible huella.

Daniela nunca se había sentido cómoda con su cuerpo ya que le causaba dolor y sufrimiento. Se sentía compadecida, negada y despreciada la mayor parte del tiempo; nunca recibía elogios. A pesar de todos sus complejos, al llegar a la adolescencia, descubrió su capacidad de dar y darse satisfacción sexual.

Su primera experiencia le causó inquietud debido a que su pequeño cuerpo “deforme” fuera físicamente atractivo para él. Exploraron juntos el erotismo, sintiéndose mujer y, al mismo tiempo, un objeto sexual, mientras su pareja jugaba a satisfacerse. Su enorme necesidad porque su cuerpo fuera aceptado le hizo creer que “eso” era amor. Al recordarlo, Daniela se entristece y asegura que fue tratada simplemente como un objeto y no como la mujer que era.

¡Arriésgate a amar!

Para una persona con discapacidad, salir en una cita puede ser emocionalmente arriesgada y desafiante. Las jóvenes con alguna discapacidad son iguales que cualquier mujer de su edad en lo que al amor se refiere. Disfrutan del coqueteo pero pueden ser más vulnerables.

Las personas con discapacidad no deben desalentarse. No existen limitaciones para su capacidad de amar. Incluso logran una mejor comunicación con los demás; más profundo, más honesto y aprenden a vivir sus vidas al máximo. Pero, mientras tanto, son muy dependientes de la sensibilidad del resto de la gente sin discapacidad.

Volviendo a la pregunta inicial ¿pueden enamorarse las personas con discapacidad? La respuesta es ¡¡¡Por supuesto!!!

Una persona no deja de serlo por tener una discapacidad. Aman tanto o más que cualquier otra. Sus sentimientos son tan nobles como el de todos. Todos tenemos derecho a amar y a ser amados.

El amor no conoce de barreras. Vive tu sexualidad, enamórate, disfruta del amor. Y no te limites. Recuerda que ésta es la única vida que tienes para intentarlo.

 

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